lunes, abril 24, 2006

Reflexiones ( II )

Otro de los temas que viene cocinándose por estos días es el que tiene que ver con las denuncias de una nómina paralela en la Cancillería y que hacen alusión al nombramiento de funcionarios que en algunos casos han hecho carrera diplomática por más de veinte años y se desempeñan actualmente en cargos de inferior rango al que por carrera deberían estar desempeñando y en cuyo lugar se encuentran personalidades cercanas al gobierno del presidente Uribe.

No es de extrañar que lo que se esté preparando con las denuncias presentadas por la Contraloría General de la Nación, sea el retiro prematuro de la Canciller de la República, Carolina Barco, para dar paso al nombramiento de Juan Manuel Santos como Ministro de Relaciones Exteriores y Canciller de la República, paso previo de lo que sería un debilitamiento aún mayor de las ya maltrechas relaciones diplomáticas con el vecino país de Venezuela.

Es como si se tratara de una estrategia para debilitar la imagen de la Cancillería de la República y diezmar su participación en momentos previos a la campaña presidencial para que, en la eventualidad de una posible reelección, sea más expedito reemplazar a quien de momento la dirige.

Lo curioso
  • Inicialmente se conocieron denuncias de un supuesto complot, orquestado con la ayuda de funcionarios del DAS, para atentar contra la estabilidad democrática en Venezuela. Un tema estrictamente diplomático sobre el cual no se conoció declaración o nota consular alguna.
  • Acto seguido, se expone públicamente el detrimento patrimonial generado desde la Chancillería de la República, uno de las entidades más importantes – por no decir la más importante – al momento de acompañar las negociaciones comerciales con Estados Unidos y las que débilmente aún se sostienen con Bolivia. Asunto sobre el que tampoco se conoce una declaración oficial más allá de la misiva de del Vicecanciller Camilo Reyes a algunos medios de comunicación y las declaraciones del Director Administrativo de la Cancillería, Francisco Forero, según los cuales no es cierta la existencia de una nómina paralela.
  • Posteriormente, se denuncia por parte del gobierno de Venezuela su intención de desvincularse de la Comunidad Andina de Naciones, integrada por Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela. Extrañamente no se conoce tampoco una posición oficial de la Canciller Barco ante esta situación.
¿Será que la Canciller ya levo anclas y se dispone a zarpar?

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