viernes, mayo 05, 2006

¿Mano firme?, ¿Corazón grande?

A escasas tres semanas de llevarse a cabo los comicios electorales, empiezan a evidenciarse crasos errores de un presidente al que le está temblando la mano con sus amigos vinculados a procesos de corrupción en todas las esferas del gobierno y se le está encogiendo el corazón para entender que las democracias permiten diferencias cuyo advenimiento ponen a prueba el carácter del más demócrata de los autoproclamados demócratas en la reciente historia colombiana. Es como si el Presidente Uribe estuviera sintiendo en los pasillos de Palacio una fuerte inseguridad democrática que amenaza su permanencia en el poder.

Una cosa es hablar de tendencias de izquierda, dentro de las cuales pueden leerse dos clases: la izquierda beligerante y la izquierda socialista – corrientes con las que convivimos en Colombia simultáneamente–, y otra muy distinta el proferir de boca del democráticamente elegido, Presidente Álvaro Uribe Vélez, argumentos disociadores fundamentados en la torpeza ignorante de las tendencias que viene marcando América Latina en los últimos años.

Condenar al otro no es el camino para salvar el pellejo propio y mucho menos cuando, acudiendo al desconocimiento político del electorado colombiano, se le espanta con un comunismo asociado a las vagas imágenes de los GULAG rusos, campos de trabajo distantes tanto en años como en kilómetros de un país que duerme tranquilamente bajo el abrigo del capital de los Estados Unidos.

Además, es obtuso pensar que Colombia seguirá blandiendo el estandarte de los intereses económicos norteamericanos sin que se sientan réplicas provenientes de las realidades de todos nuestros vecinos.

La revisión que debemos hacer es si nos interesa perpetuar modelos que atentan de manera flagrante no solo contra nuestro derechos fundamentales, sino contra nuestra inteligencia, o si definitivamente asumimos la responsabilidad social, cívica, política y ética de ser colombianos de verdad y no solo de pulseras.

Memorabilia

Doctor Álvaro Uribe Vélez:

  • El comunismo es un sistema teórico de organización social y un movimiento político y a pesar de ser generalmente asociado con las ideas marxistas del establecimiento de una sociedad sin clases, propietaria de los medios de producción, hay escuelas políticas no marxistas que también se consideran como representantes del comunismo.
  • Los GULAG no son las expresiones del comunismo o el socialismo. Por favor, no pretenda reencauchar la dicotomía anacrónica de la guerra fría en la que se preguntaba a los ciudadanos occidentales sobre la elección de vivir en países capitalistas o en campos de trabajo comunistas y presentarla como uno de sus argumentos de campaña.
  • Y por último, recuerde que el nombre completo de la víctima de sus agresiones es Carlos Gaviria y por más que lo intente, este criollísimo nombre nunca traducirá Karl Marx.
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